EL CORAZÓN DEL KARAKORUM

CAPÍTULO 3. PAKISTÁN EXTREMO

“Cuando falten las fuerzas, tira de orgullo”.

 

Glaciar Charakusa. Baltistán. Pakistán

Hushé esta tan solo a 153 km de Skardú. Un fácil viaje en casi cualquier parte, y nunca menos de 5 horas de ruta, con suerte, cuando estás en la cordillera del Karakorum.

 

Hushé es la última aldea, la situada mas al norte en la cabecera del valle por el que desaguan los glaciares Charakusa y Baltoro,  el pueblo mas interior del Parque Nacional del Karakorum, la población mas próxima a los picos legendarios como el K2. Una remota aldea de Baltistán. Esta region hoy administrada por Pakistan es reclamada por India al igual que toda Cachemira. Aquí está uno de los conjuntos de montañas mas elevados del planeta y el que reúne las cimas y picos mas difíciles y peligrosos de escalar del mundo.

Valle de Hushe.

Luis, Reme, Gustavo.

Para llegar hasta Hushé  primero se circula por la carretera asfaltada ( o casi ) paralelo al río Indo. Aquí el valle  no es tan estrecho ni encajonado como en su llegada a Sakardú desde la KKH. No deja sin embargo de ser un trazado a veces muy complicado cortado en la pendiente, pero las mas de las veces hay espacio para trazar la ruta, entre el agua que brama a tu s pies  y la pared que se desploma sobre tu casco. Un control militar en el único cruce importante, marca el final de nuestra remontada del río Indo.
El gran “río León” gira al Este, para entrar en India, que recorrerá durante un tiempo hasta introducirse en el Tíbet y nacer cerca del lago Manasarovar  Esta zona en la que nos movemos esta en conflicto histórico con el país vecino y no esta permitido el paso de extranjeros hacia India por este lugar.
Seguimos por otro valle, el  de un río que aquí aún es mas caudaloso que el propio Indo, el río  Shyok. Cuando cruzamos el gran puente colgante, ya todo por pista viajaremos rumbo norte por el valle del rio Hushé. La pista es de piedra, polvo, a veces fes-fes ( arena tan fina como polvo de talco )  con tramos complicados y algunos puentes que parecen mantienen un equilibrio inestable amenazando desmoronarse sobre el caudaloso río. Un camino duro, muy duro que machaca  las pequeñas motos. Roca y zonas en obras en algunos pueblos en donde están colocando largos tramos de grandes cantos rodados como piso principal vuelven a poner a prueba mecánicas y también pilotos. Héctor supera una tras otra las pruebas cada vez mas difíciles. Reme disfruta con cada paso complicado superado. Luis y yo que nos alternamos la Kawa, vivimos dos viajes en uno. Con la moto de enduro disfrutamos pues hace fácil la ruta por suspensiones y potencia, te permites vivir mucho más el paisaje, recrearte en la cara de las gentes. Con las Suzuki 150 c.c. la ruta se convierte en reto a cada paso complicado. Toda una experiencia viajar en una pequeña moto por pistas duras.

Tardamos casi dos horas en hacer los apenas 36 km que hay entre el puente y la aldea de Hushe. Es un valle magnífico. En esta época del año en la parte baja ya han recogido el trigo y algunas sencillas maquinas están separando el grano de la paja en los pueblos. Toda una fiesta. Mas arriba el clima mas severo aún no ha permitido germinar completamente al trigo que sigue pintando de verde intenso los remansos donde el valle se extiende en vegas abiertas. Todo un espectáculo. Es la vida natural la del hombre en contacto con la naturaleza sin tecnologías ni avances. Una vida que sería casi igual hace 100, 200 ,500 ,mil años.

HUSHÉ, MÉDICOS SOLIDARIOS. 

Médicos Sarabastall en Hushe.

La última aldea sumergida en el corazón del Karakorum, Hushé, es el centro de operaciones de una Organización No Gubernamental Española SARABASTALL.   Hushé se presenta como un paraíso en lo natural, pero miserable en lo humano, es decir que es un lugar en el que la belleza y la dureza van de la mano. La pobreza es tan evidente que basta un simple paseo por sus calles para darse cuenta del grado de necesidad en las que sobreviven hacinadas las familias.  ( cita de la web Sarabastall

Hushe, Baltistán, Karakorum. Pakistán.

El objetivo fundamental de este grupo de medicos es mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Hushé: Educación, Sanidad, Agricultura, Selvicultura y Construcción de un Refugio-Hotel. Esta ONG que trabaja en la región desde el año 2001  colabora con médicos y asistentes a este perdido rincón del mundo esta desarrollando un proyecto realmente importante de salud en todo el valle. No solo atienden las necesidades de los habitantes de Hushe sin otra asistencia médica, también enseñan técnicas de salud e higiene a sus habitantes y becan a chicos y chicas para que estudien en Skardú. Las gentes de Skardú confían en estos médicos y en Sebastián Alvaro que desde el principio promovió estas actuaciones y en conjunto levantaron el mejor edificio de todo el pueblo. Un edificio que sirve de hostal, comedor y base para todos los aventureros que se quieran meter entre las montañas mas salvajes del planeta. Una gran idea que ya trae recursos a este perdido rincon del mundo. Una aldea de gentes humildes y duras, muy duras,  por que pasar un invierno aqui no es nada fácil. Completamente nevado y aislados del mundo durante muchos días por la unica pista de tierra que les une a la civilización.

Equipo Sarabastall: Javier Pérez, Ángel Sánchez, Pilar Lasheras, Pilar Borraz, Laura Ezquerra, Henar Fernandez, Marc Fabregat, Cristina Puigdellivol con Sebastián Alvaro. Hushe Pakistan. Agosto 2017.

Durante una comida, ya en Islamabad, tuve la oportunidad de escuchar el relato de un parto de una adolescente que asistió Cristina, una de los médicos que altruistamente viajan cada verano a este rincón perdido del planeta. La dureza de la vida en las montañas, se acrecenta para las mujeres por el caracter musulman de la región. las mujeres apenas cuentan para nada y cuando tienen que parir poco menos que son tratadas como animales. Es mas hasta se tiene la creencia de que si un hombre toca a una parturienta hay que cortarle la mano para evitar mayores desgracias.

Luchar contra enfermedades del cuerpo, y tradiciones seculares se hace aun mas dificil en esta tierra donde un extranjero es muy raro, pero si ademas es mujer y médico pues resulta poco menos que una figura de fuera del planeta.

Little Karim, legendario porteador de altura.

El equipo con Karim.

En Hushe tambien tuvimos ocasion de concer a una  leyenda viva del alpinismo mundial. Little Karim, un pequeño, y ya mayor, porteador que se ha ganado el titulo del mejor porteador de altura del mundo. Karim ha acompañado a todos los grandes personajes el himalayismo mundial. Karim ha subido hasta las mas altas cumbres, porteando decenas de veces por encima de 8000 metros. Llevar cargas a estas alturas esta al alcance de muy pocos humanos. Hay que ser muy muy fuerte, y estar muy muy adaptado a las grandes altitudes.

Pequeño, fuerte, nervudo, de mirada inquieta no aplacada por los años. Karim nos enseñó su pueblo, en el que naturalmente le tienen gran admiración y él es una de las piedras angulares del proyecto Sarabastal. Gracias a él, los hombres dejan que sus mujeres sean vistas por los médicos y a estos visitarles cada año. No se puede olvidar que estamos en una de las regiones mas remotas del planeta en las que el integrísimo radical puede en cualquier momento encender la chispa.

EL TREKKING DEL GLACIAR CHARAKUSA

Trekking del glaciar Charakusa

 

El trekking del glaciar Charakusa es para los aficionados de alto nivel una caminata sencilla. Para los noveles, como yo, acostumbrado a las mínimas dimensiones de la Sierra del Guadarrama un trekking exigente de alto nivel. Para nosotros seis ( Sebas, Reme, Héctor, Luís, Dario y yo ) necesitamos 30 porteadores que cargaron con tiendas y avituallamiento, cocina y enseres.

Entrar en el lugar del planeta que mas glaciares concentra fuera de las regiones polares, es una experiencia especial y exigente. La mayor parte del trayecto es por el pedregal acumulado por el glaciar. Una ascensión que tiene algunos puntos calientes en subidas en los márgenes del glaciar mas arriba de las morrenas frontales, donde las morrenas laterales hacen imposible el paso. También en algun momento hay que entrar sobre sus hielos y en otros, los mas complicados, remontar las laderas por ascensiones escalonadas de tierra. “Cuando no den las fuerza hay que tirar de orgullo.” Nos dijo el experto de Sebas en una de las paradas.  Y de orgullo tuvimos que tirar para llegar al campo base tras dos jornadas caminando.

Llegando el Campo Base Charakusa

Estas montañas ( Karakorum-Himalaya ) se construyen y deshacen a mayor velocidad que ninguna en otra parte del planeta . De una parte las placas tectónicas de la India empujan y elevan las montañas, de otra las atmósfera con sus meteoros, fríos, vientos, hielos las desgastan y derrumban de continuo.

Aquí, desde el Campo Base, el espectáculo es impresionante. Un circo rodeado de montañas picudas como las que pintaría un niño si le pidieras montañas difíciles. Verdaderas agujas se superponen unas a otras. Pendientes, precipicios de roca de los que cuelgan glaciares y en los que escuchas cada noche, cada día, cada pocas horas,  el derrumbe, la avalancha casi continua. La Piramide preside el Campo Base. Una montaña que parece irreal labrada por gigantes mitológicos con su perfecta forma piramidal.

Campo Base Charakusa

REGRESO A SAKARDU

El valle de Hushe no tiene salida. Ni al norte, ni al sur, ni al este. Solo al oeste regresando a Sakardú.

Rio Shykot.Pakistán.

La dura, durisima pista que están arreglando en algunos tramos obliga a pasar sobre la base de cantos rodados de gran tamaño.. Mucho polvo , piedras, barros, derrumbes y un par de puentes de vértigo. Por último llegamos a la unión de los ríos Hushé y Shyok, tributarios del Indo. En el último tramo de la pista ya a vista del puente, la Kawa pincha de atrás con un clavo. No es buen lugar para reparar así que continuamos hasta una cercana población con un taller para reparación de ruedas. El veterano y experto propietaro deja todo para ponerse con la moto. Desmonta la rueda con la ayuda de Luis, saca la cámara y se pone a zurcirla con cuerda. Una gran raja cosida y después un gran parche vulcanizado con prensa y calor. Todo arreglado en apenas 40 minutos. Precio 100 rupias, unos 0,80 Euros. Estamos en el Pakistan más profundo.

Atardecer en el rio Indo. Baltistán . Pakistán.

Las últimas decenas de kilómetros camino de Sakardu se vuelven amables. Por una parte ya conocemos la ruta, por otra hace muy buen clima y llegando a la capital del Baltistán, el sol del ocaso se cuela bajo las nubes para brindarnos el espectáculo de nubes y aguas doradas. ¿ Son  por estas cosas por lo que viajamos?

Próximo capitulo: El pequeño Tibet y “La Guerra”.

Capítulos anteriores. Pakistán Extremo. Entre el choque de cordilleras.

 

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  1. ENTRE EL CHOQUE DE CORDILLERAS | Gustavo Cuervo- - 12 Agosto, 2017

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