La guerra de Oriente Medio ha puesto patas arriba la economía mundial, pero también afecta, y mucho, a una competición de motor de ámbito internacional y gran difusión, que en muchos casos y países es superior a Moto GP incluso la F1.

Una de las primeras organizaciones deportivas que vió el inicio de la guerra con Irán como un grave problema para sus intereses fue A.S.O. ( Amaury Sport Organisation) organizadores del Dakar (también de Tour de Francia, la Vuelta Ciclista a España por medio de Unipublic) y otras muchas actividades deportivas por todo el planeta). Estoy seguro que tienen presente alguna alternativa estratégica.

Esta, hoy muy poderosa organización que nació de la loca idea del malogrado Tierry Sabine, cuando se perdió con su moto en las arenas del desierto del Teneré (Niger) en el año 1978 fue evolucionando hasta convertirse en una prueba muy especial. Absolutamente única, seguida por millones de personas en los cinco continentes. Tras la desaparición de Tierry fue otro grande René Metge (1941-2024) quien tomo los mandos de la carrera y con quien tuve el honor y privilegio de compartir, algunos años después, miles de kilómetros entre Moscú y Samarcanda  haciendo el road book de la carrera Paris Pekín por Turkmenistán, Kazajistán y Uzbequistán. Con el tuve largas conversaciones al calor de una hoguera en los desiertos de Asia Central. Su visión era la de los veteranos de rallys, y ni el, ni yo podíamos imaginar como evolucionaría la singular carrera que dejó de llamarse Paris-Dakar para quedarse solo en Dakar, aunque teníamos algunas ideas premonitorias. Eran otros tiempos.

He seguido de cerca esta competición por mi triple afición a las motos, los desiertos y  las aventuras. He intentado siempre disfrutar de la actualidad, pero con un ojo puesto en el futuro y a veces me he sentido visionario por predecir algunas situaciones en las que todos me llamaban loco.

Recuerdo perfectamente cuando entre un día en la redacción de la revista Motociclismo y dije que el rally en esta ocasión con salida en Dakar no pasaría por ciertas regiones de Niger, un tramo que estaba incluido en el recorrido del año. 2000. No era adivino, sencillamente por mis contactos entre diplomáticos, viajeros y aventureros africanos sabia que aquella zona estaba controlada por rebeldes indomables, que podrían hacer fracasar el rally tan solo con un puñado de fanáticos y sus fusiles kalasnikov estratégicamente situados en algún escondrijo. Efectivamente al llegar a Niamey (capital de Níger) el rally decidió saltar la zona conflictiva trasladando a todos los integrantes en aviones Antonov para proseguir, ya desde Libia, para finalizar en Egipto, país muy interesado entonces en recuperar su imagen tras los atentados contra turistas en Luxor en 1997.

Poco tiempo después predije que el rally dejaría África. “Otra vez con las tuyas” me dijeron. Aun más, predije que se iría a Suramérica. Me dijeron que el Dakar jamás dejaría África.

Solo un día antes de darse la salida en 2008 en Lisboa, con destino a Dakar la organización comunicó que se suspendía por los graves problemas de seguridad en Mauritania. Otra vez y con razón, la amenaza terrorista de Al -Qaeda podía poner en jaque a la prueba, y esta vez ya no se podrían correr mas riesgos, habría que mudarse de continente. Suramérica estaba dispuesta a acogerlos, sus países estaban deseando mostrar las excelencias de sus paisajes al mundo, los horarios de tv eran perfectos para las emisoras norteamericanas, aunque obligaran a las europeas a alargar sus programaciones nocturnas. Así que, miel sobre hojuelas.

América del sur tuvo un idilio con el rally durante once ediciones desde 2009 a 2019. La gran afición y el crecimiento de los mercados de automoción encantados, pero con el tiempo surgirían otros problemas. En esta ocasión ecologistas y arqueólogos serian los que clamarían contra el rally. Cuando los políticos latinoamericanos hicieron cuentas y vieron que el paso del rally y su coste, (al pasar de África a América el evento paso de pagar a los países por los que pasaba a cobrarles) no era rentable económicamente a lo que se sumaba la presión de los grupos políticos opuestos a este tipo de espectáculos, fue limitando los lugares por los que transitar así que algunos ya lo vimos venir; tendrían que salir de América. Así lo comenté con algunos expertos, y sí, también pensamos que lo de Suramérica tenia las ediciones contadas.

Salta. Argentina.

Los espacios del planeta se iban limitando. No Europa, No África, No América. Quedaban oriente Medio, Oriente lejano y Australia, pero… no todos eran válidos.

Australia tiene terreno más que suficiente, pero dos grandes inconvenientes. Los australianos son muy amantes y protectores de su naturaleza y creo que la mayoría de la población no vería con buenos ojos ver pasar a toda una caravana de vehículos por lugares por donde la fauna campa a sus anchas sin ninguna restricción ni molestia. Además, los horarios para todas las TV y medios de comunicación del mundo son las peores. Japón China y sudeste asiático son los únicos que podrían recibir mayoritariamente las informaciones de la carrera sin estar en horas de dormir.Arabia Saudí se ofrecía como ya suponía la mejor opción y allí que se fue el rally desde el año 2020.

Desierto del Gobi. China

Ahora surge el problema de la guerra en Irán con extensión a todos los países del Golfo pérsico, una circunstancia que no era previsible hace unos años pero que ASO también tenia que tener prevista o al menos tener una alternativa factible a medio o largo plazo.

Tampoco son válidos ninguno de los países del sudeste asiático o la India. Los primeros no tienen desiertos de tamaño suficiente y el subcontinente indio si, pero en una zona conflictiva en los limites con Pakistán, con los que nunca han tenido unas relaciones precisamente amorosas. Además, todos ellos tienen una densidad de población muy alta lo que no permite rodar a velocidades elevadas por los caminos saturados de peatones y tráfico local. El gran gigante, Rusia, siempre estuvo descartada y no solo por inconvenientes políticos, si no por algo mucho mas determinante para esta carrera, en enero toda Siberia esta cubierta de nieve.

Quingahi. China

Así que solo queda China. He tenido el privilegio de rodar decenas de miles de kilómetros por China, y principalmente por las zonas validas para una carrera como el Dakar. Los desiertos del Gobi, Taklamakán, la región autónoma del Xinjianj y la meseta del Tibet. Te aseguro que hay terreno mas que inmejorable para trazar un recorrido espectacular. Densidad de población muy baja y entornos naturales fascinantes. Logísticamente temas como el traslado de los vehículos desde la costa del mar de la China, por donde entraría todo el material hasta el interior, lejos de la sobre-saturada China oriental donde se concentra la mayoría de la población, solo es cuestión de dinero. El Imperio del Centro lo tiene. Otro tema es que los desiertos chinos son extremadamente fríos en invierno lo que obligaría a montar gigantescas carpas con calefacción en los campamentos y hasta modificar los reglamentos de la carrera para que, a partir de ciertas horas, los participantes que no hayan llegado a determinado punto antes del fin de etapa, sean descalificados y trasladados a fin de evitar que se congelen en mitad de la nada.

Desierto Taklamakan. China

ASO lleva años organizando carreras de motor off road de menor entidad en China y tiene los contactos con las Administraciones, imprescindibles especialmente en este país. Si el Comité Central del Partido Comunista Chino, responsable ejecutivo del único partido político del país, decide que quiere el rally… se lo llevarán. Cualquier inconveniente de cualquier tipo, son capaces de solucionarlo en tiempo y forma. Si lo deciden no hay oposición de grupos políticos, ecologistas, arqueológicos, medioambientales ni de cualquier otra índole que no se solucionen a golpe de decreto en un gigante que juega con dos barajas. Capitalismo económico extremo y comunismo político absoluto.

Plaza de Tiananmen. Pekin. China,Juegos Olimpicos 2008

Puestos a elucubrar también veo un asunto delicado. Los chinos no querrán aceptar que el trofeo de una prueba en su territorio sea un tuareg africano con turbante que evoca religión musulmana. Posiblemente querrán cambiarlo por una silueta de un chino tradicional, con sombrero cónico que les represente. ¿Y el nombre de Dakar? Ya veremos.

Ojalá que la guerra termine cuanto antes y se pueda desarrollar el Rally en el territorio que ya se ha utilizado en los últimos cinco años, pero la alternativa esta clara. China como en todo, no llama a la puerta, solo espera la oportunidad para imponer su potencia, plenamente consciente de sus capacidades.

Gustavo Cuervo

Navacerrada. 23 Marzo 2026

 

 

 

 

 

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