MEDIA IBERIA EN LA MOCHILA II

Bosques y costas por  Extremadura y Portugal.

Cabo Roca (2)Bosques y costas es un titular que define bien lo que se recorre en esta etapa, pero también podía haber sido jamón y bacalao, o llanuras y montañas, o pueblos y ciudades, o simplemente España y Portugal…. tantas cosas y alguna más  son las que definen el tramo de este viaje por media iberia con la Triumph Tiger Explorer.

Para empezar saliendo de La Alberca en la provincia de Salamanca, se busca Extremadura, concretamente la provincia de Cáceres. Esta región de Las Hurdes fue históricamente la más deprimida de España, pero para cambiar de Comunidad Autónoma hay que utilizar el puerto de las Batuecas ( SA -201 ). Corta subida y larga, muy larga bajada aun dentro de la provincia de Salamanca; piso irregular y gran variedad de curvas medias por tramos que acaban en una horquilla ( nueve en total ) para cambiar la dirección de descenso.   Recuerdo perfectamente la primera vez que pase por este puerto de montaña. Su asfalto era bastante peor que el actual y aunque ya no era la región más olvidada de España , aquella que visito el rey Alfonso XIII para comprobar cómo a principios del siglo XX seguía viviendo como en plena edad media, tampoco podríamos decir que era una zona conocida.

Monfrague Caceres

Conducía entonces en el año 1985 una Yamaha FZR 750 recién aparecida en el mercado internacional. Era una moto revolucionaria de cuatro cilindros, la configuración típica de lo que se llamó entonces “moto japonesa universal” , pero que ofrecía un avance fundamental. Su motor estaba inclinado hacia adelante  40 grados y contaba con 5 válvulas por cilindro para favorecer el flujo gases en las cámaras de combustión. Un motor que años después subido a mil y con el sistema de escape Exup se convirtió en una referencia en las motos deportivas de la época.  Descendía primero suave, luego ligero y luego un poco más deprisa. Más solo que la una, como casi siempre, y aquí en las Batuecas en el año  1989 era una absoluta soledad. Animado por la estabilidad y buenos frenos de aquella moto empecé a apurar un poco las frenadas, con un fallo, la visera del casco abierta. Al apretar la menta para apurar un poco una curva, una avispa encontró la trayectoria directa a hasta mi ojo y claro el impacto supuso la mayor presión instintiva sobre la maneta lo que unido a un poco de grava acabo con la FZR y yo mismo en el suelo, afortunadamente a escasa velocidad y sin prácticamente ningún daño físico para mi cuerpo ni la moto. Desde entonces he pasado por este puerto en numerosas ocasiones, siempre con la pantalla bajada, en subida y en bajada, pero en ninguna vez en plena primavera para sumergirme en la maravilla natural de este hoy parque natural. Un bosque de decenas de especias arbóreas diferentes, muchas más de retamas y una combinación de fragancias que para si quisieran tener en su patio las fabricas de perfumes.PN-Monfrague-(17)

La Explorer se muestra cómoda en este terreno, gira bien en todo tipo de curvas, incluso invita a enlazar segunda y tercera sin apurar para luego reducir justo antes de entrar en los virajes más lentos y notar que el cardan apenas se nota. Pero ¿lleva cardan?. Pues si un cardan ligero y que bien amortiguado tendrás que ser muy brusco o reducir desde muy altas vueltas para notar que no hay cadena.

Cáceres tierra de embutidos y caballeros.   
Acabado el puerto se entra en Cáceres, en la Hurdes y  llegan los llanos, bueno no tan llanos del norte de Cáceres. La primera parte bordeando el embalse de Gabriel y Galán es un puro espectáculo también esta primavera. Ya ha subido la temperatura, se han disipado las nubes que ayer nos remojaron de cuando en vez hasta La Alberca, y ahora empieza a hacer calor.  Son tantas las referencias culturales que te reclaman en esta zona que hay que elegir. En esta comarca puedes visitar Hervás con su barrio judío y su museo de la moto clásica, Zarza de Granadilla un pueblo abandonado y posteriormente reconstruido por los alumnos de diferentes institutos de la región, y muy cerca del embalse de Gabriel y Galán, que se encuentra este año pleno de agua, conformando recortados litorales y salpicado de islas.  Al final como tenemos que avanzar elegimos hacer unos kilómetros, pasar de largo la monumental Plasencia por la autovía de la Plata y girando un poco hacia levante en dirección a Madrid, buscar la magnífica carretera (EX -208) que atraviesa el Parque Nacional de Monfrague. Muy bonita, y muy muy buen asfalto te llevan a cruzar este parque Natural de puro paisaje mediterráneo. La Peña del Gitano en una de las zonas más estrechas que atraviesa el rio Tajo entre farallones rocosos. Es lugar de anidamiento de buitres y por tanto lugar de parada obligada.

Trujillo (2)

 

Saliendo del Parque y pasado Torrejón el Rubio, el paisaje se relaja, llegan las llanuras y con ellas las dehesas donde pacen los asustadizos cerdos ibéricos, esos que darán origen a exquisitos jamones, chorizos y lomos. Obligado es parar por tanto a degustar estas exquisiteces un poco más adelante, en una de las plazas más bellas del occidente hispano Trujillo. Su plaza mayor está presidida por la figura ecuestre de Pizarro, conquistador del Perú, uno de los hijos más notables de la villa. Me resulta difícil imaginar cómo era este pueblo a principios del siglo XVI, perdido en mitad de la llanura, y pobre de solemnidad. Sus jóvenes encontraron entonces una puerta de salida que conducía a tierras ignotas más allá del Océano Tenebroso. Un recién descubierto Continente invitaba a la aventura y los criadores de cerdos, “chanchos” como les dicen en Perú, como el joven Pizarro, se embarcaron en inestables naves sobre un mar que nunca habían visto, para llegar a tierras completamente inexploradas por el hombre europeo. De la historia de Pizarro y sus trece hombres de la fama se ha escrito algo, poco para mi gusto, sobre lo que fue una empresa colosal. personajes como Colón, Cortes y otros tantos españoles que a golpe de herradura y calcetín, descubrieron para el mundo occidental la gran mayoría de los parajes de América del norte, centro y sur.  Batallaron con las civilizaciones americanas y a la postre impusieron la cultura y estilo de vida europeo en todo un continente. Sobre sus luces y sombras se ha escrito bastante, aun poco para mi gusto, en lo que fue la mayor aventura exploradora de todos los tiempos.

Trujillo-(12)Hoy frente a un plato de chacinas ibéricas, con la Explorer aparcada a pocos metros,  mirando la orgullosa mirada de la estatua  del hidalgo caballero y recordando la idéntica que se erige en la Plaza de Armas de Lima ( capital de Perú ) me gusta recordar en palabras del historiador José Antonio del Busto, relatando el suceso.  El trujillano no se dejó ganar por la pasión y, desenvainando su espada, avanzó con ella desnuda hasta sus hombres. Se detuvo frente a ellos, los miró a todos y evitándose una arenga larga se limitó a decir, al tiempo que, según posteriores testimonios, trazaba con el arma una raya sobre la arena:

— «Por este lado se va a Panamá, a ser pobres, por este otro al Perú, a ser ricos; escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere».

Un silencio de muerte rubricó las palabras del héroe, pero pasados los primeros instantes de la duda, se sintió crujir la arena húmeda bajo los borceguíes y las alpargatas de los valientes, que en número de trece, pasaron la raya. Pizarro, cuando los vio cruzar la línea, «no poco se alegró, dando gracias a Dios por ello, pues había sido servido de ponelles en corazón la quedada». Sus nombres han quedado en la Historia.

Aquello eran actos de autentico explorador del siglo XVI hoy exploremos de otra manera y en lugar de espada tenemos una llave de contacto para decir de aquí en adelante autovía y autopista hasta Lisboa.

De Trujillo a Lisboa a velocidad de crucero.

Lisboa (68)De Trujillo a Lisboa, vía Mérida Badajoz, calor y autovía/ autopista. hay que llegar antes de la noche a la capital portuguesa así que control de crucero y a esperar. Este sistema es uno de los mas útilies para nuestro mundo actual, en las motos y también en los automóviles.  Siempre digo que es como los coches automáticos, solo lo vilipendian los que no lo han utilizado realmente. Con las autovías llenas de radares lo mejor que puedes hacer es tener un control de crucero, poner la velocidad reglamentaria para cada tramo que en nuestras autovías es 120 mas el margen del 10% es decir 132 y dedicarte a esperar.  Los que no han llevado nunca una moto moderna pensaran como que eso de esperar no está bien, hay que estar atento para ir a 132 km por hora cortando el viento sobre dos ruedas. Hombre pues sí, pero no es precisamente una velocidad que invite a concentrarse en la conducción en una vía de doble carril y amplias llanuras con escaso tráfico. Aun más si te aburres y tienes navegador llegas a apurar un pelín mas la velocidad y gracias a la medición vía satélite puedes contrastar que la indicada por el velocímetro es ligeramente inferior a la mas real indicada vía satélite, así que aun puedes ajustar tu limite de crucero en unos pocos km más. control cruiser
El botón de control crusiere en la Triumph situado en la empuñadura derecha. Primero pulsar el pequeño  pulsador del control de crucero para activarlo y después el de fijación que a requiere una cierta adaptación para su manipulación. Es sencillo pero se maneja con el pulgar y este es precisamente el dedo más difícil de mover sujetando simultáneamente el puño del gas. Te acabas por acostumbrar y luego solo arriba o abajo arriba o abajo para aumentar km a km la velocidad de crucero. En todo caso al tocar cualquiera de las palancas de freno o la del  embrague, se desconecta, al  igual que presionando el acelerador hacia el interior del manillar o hacia su posición de deceleración.  En resumen todo un invento esto del control de crucero, que tal y como están las cosas yo renombraría como “evita-multas”.

Lisboa en la memoria.

Lisboa (9)Hay dos vías principales para entrar en Lisboa tanto si vienes desde sur o el oeste. Directo desde el oeste por el puente Vasco de Gama  o por el característico puente 25 de Abril, ambos son de peaje. Esta es la opción más recomendable para quien nunca estuvo en Lisboa, pues permite ver desde su altura la desembocadura del rio Tajo y la gran ciudad a la que te introduces.

He visitado la capital portuguesa un buen número de veces, pero tengo un especial recuerdo de la más corta de las visitas, apenas estuve a allí una hora, lo justo para tomar unas fotos y  comer un pescadito muy cerca del puente 25 de Abril.  Y lo recuerdo con especial cariño por que llegué desde Madrid y regrese en el mismo día en una  Cagiva Freccia 125 C-12 una pequeña moto de 125 centímetros cúbicos  en el año 1990. Aquella “flecha” con su motor de dos tiempos rendía casi 30 CV a la rueda 10.400 rpm, pero es que su par máximo estaba a 10.100 rpm con lo que había que mantener con sus siete marchas la aguja muy cerca del límite máximo durante todo el tiempo . Salí a las 7,30 h. de la madrugada y regresé a Madrid a las 23,00 h. tras 15 horas de viaje para sumar 1225 km por autovía y “nacional “. Si sacaba un codo un poco más de la cuenta el frenado aerodinámico me hacia bajar no menos de 1000 vueltas así que bien acoplado conseguí terminar la prueba de resistencia, entonces publicada en la revista  Motociclismo. La moto aguanto bien, yo no tanto, pues tuve agujetas para tres días. Esta vez llegue mucho más descansado la pantalla en su posición alta y la bolsa de depósito sobre la alta joroba de la Triumph Explorer mas los generosos guardamanos tipo enduro se encargaran de mantenerte bien tapado. Aun sin carenado integral y para las velocidades  permitidas actualmente, no hay mucho viento en las piernas, lo que unido a la cómoda posición de conducción hacen que puedas devorar kilómetros con toda comodidad.

Lisboa-(72)Lisboa (64)El caso es que Lisboa es una ciudad que atrapa, seduce y hasta enamora,  y aunque esta vez la noté algo menos alegre por la crisis que golpea tan duramente a Portugal,  nunca deja de sorprenderte con sus recoletos rincones,  de agradarte con sus barrios monumentales y sus paisajes de la majestuosa desembocadura del Tajo. Aun quedan vetustas tiendas de ultramarinos, en las que cuelgan bacalao en salazón, no en vano este pescado es el plato emblemático del país.  En ciudad la Explorer, se mueve bien, ayuda especialmente su altura de asiento que te hace sentir seguro en todos los semáforos sin tener que buscar os bordillos para poner el pie, gira con gran facilidad sobre todo para su peso y como siempre con la ayuda de un motor que empuja firme a cualquier régimen desde muy abajo te sientes seguro. El generoso manillar ayuda a abordar don decisión los frecuentes raíles de los tranvías que son otra de las imágenes tradicionales de la urbe.  Con las maletas no es fácil colarse entre los coches, y es mejor dejar de imitar a los mensajeros pues acabaras por romper algún intermitente de algún automóvil al filtrarte en giro entre las hileras, mejor dedicarse a mirar tu silueta reflejada en las vidrieras de los establecimientos. Es inevitable, todos lo hacemos. La gente pensara que estás mirando  los escaparates pero en realidad te importa un bledo lo que vendan, solo que refleje bien tu imagen sobre tu moto y la Explorer luce bien. Es una moto que llama la atención sobre todo por su gran tamaño, por su imponente motor negro y también por su sonido al salir de los semáforos. No he tenido mucha ocasiones de oírlo desde fuera, pero si suena la mitad de bien que desde arriba de ella, desde luego hace volver la cabeza.Cabo-Roca-(4)

Era sábado y por tanto menos trafico del habitual en la capital lisboeta, pero muchos más paseantes en la zona del monumento a los Navegantes, la torre de Belén y por las carreteras del litoral que te lleva a Estoril. No podía faltar la visita al Cabo de Roca, el extremo más occidental de Europa continental, la punta de la nariz del mapa de la península ibérica, ni tampoco el café en una terraza en la plaza principal de Sintra, ni la subida hasta el castillo Da Pena. Muy estrecho y empinado el ascenso y mucho más inclinado y sobre adoquines la bajada , pone a prueba el par motor de la moto, pero sobre todo tu pericia en curvas lentas y muy cerradas.

 Portugal monumental y turístico

Oporto (7)Desde Lisboa hacia el norte hay muchas referencias turísticas, Fátima, Coímbra, Busaço, Braga,  Oporto… pero para mí hay dos pequeñas poblaciones que no quiero perderme nunca. La primera Óbidos, un precioso pueblo medieval amurallado, y Nazaré villa vacacional con su gran playa y el mirador. La primera la descubrí  a mediados de los 90  sobre una Kawasaki GPZ 400 y la segunda en  sobre mi querida y añorada BMW R-90 S a finales de los 80 del pasado siglo. Ambas han cambiado mucho, no en su estructura que sigue igual prácticamente, si no en su desarrollo turístico.  Oporto-(56)Hace ya años que no se puede circular en tu moto por la peatonalizada calle mayor ( Rua Diretia) de Óbidos,  ni encontraras mujeres vestidas de negro secando los pescados de la jornada en la playa, junto a las barcas sobre la arena. Hoy son mas prosperas, la primera con sus cientos de establecimientos de artesanía y restauración de cara a los turistas  y la segunda con un gran puerto pesquero y sus hoteles de temporada. No creo que cualquiera tiempo pasado fuera mejor, solo siento que tuve el privilegio de conocerlos en un estado mas digamos “autentico”, aunque a cambio haya que peinar canas para haberlos vivido. Ley de vida no se puede tener todo.  Oporto es parada también fundamental. Bulliciosa y empinada, monumental y hermosa, que luce merecidamente el titulo de Patrimonio Universal, aunque muchas de sus calles se encuentren en obras.

Oporto y el norte portugues

Oporto-(15)Hay que dejarse seducir por la imagen del caserío de Oporto desde la vecina Gaia, al otro lado del rio, donde se asientan las bodegas, y luego pasar por el puente de Luis I construido por el ingeniero belga  Theophile Seyring discípulo del famoso Gustave Eiffel, lo que explica la semejanza con la estructura metálica de la famosa torre parisina y que se inauguró en el año 1886.  Salta la estructura metálica sobre el rio Duero, el rio de los vinos hispano. Junto a las tradicionales barcazas atracadas frente a las bodegas, donde reposa el afamado vino de Oporto, es un buen lugar para recrearse en el aperitivo, o tan solo con la contemplación del multicolor caserío y el quehacer de sus vecinos.

Oporto-(22)La ruta hacia el norte puede entretenerte tanto como quieras, pues siguen siendo muy abundantes los lugares que te asombraran. La sierra de la Estrella al interior esta surcada por carreteras sinuosas hasta la extenuación, lo que puede ser un buen escenario para disfrutar de las virtudes de la Triumph y de paso seguir cumpliendo con su apellido, Explorer. La costa se jalona de pueblos con encanto y el interior de carreteras nacionales llenas de rotondas, cruces   tráfico denso, y Braga, monumental y religiosa. Tantas cosas que te atraparían durante muchos días pero hay que seguir camino y alcanzar el límite con Galicia, marcado por el rio Miño y salvaguardado por la fortificada población de Viana do Castelo. No dejes de entrar en la ciudad doblemente fortificada por sus portalones amurallados. No dejes de recrearte con las vistas desde sus garitas enclavadas en la punta de su estructura defensiva con forma de  estrella, no dejes de disfrutar otro de los pueblos bellos de Portugal , no dejes de explorar con la Triumph. Nosotros seguimos. Continuará.Valença--do-Minho-(13)

Gustavo Cuervo.

CAPITULO I De curvas por Castilla 

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