VUELTA AL MUNDO BMW RIDERS. 28ª ETAPA. Helsinki-Cabo Norte-Berlín

Fecha: 4 a 16 Agosto 2007. Pilotos: N. Babcock, L. Babcock. Ross Copas & L.Copas.

Países: Finlandia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania. Longitud: 4.000 km. Entorno: Estepa, bosques.Terreno: Asfaltos en mal estado.

ETAPA 28: Helsinki-Nord Kapp-Berlín

Martes 7 de agosto de 2007 – 12:41:42 GMT

Posición: N 71¡Æ 10′ 7” – E 25¡Æ 46′ 54” Nord Kapp (Noruega)

Velocidad: 0.0 Km; altitud: 330.0 m. La línea finlandesa

1 de agosto de 2007

Helsinki, Finlandia. Ross y Jean Copas llegaron desde Tweed, Ontario, Canadá y, con poca diferencia, seguidos por Norm y Linda Babcock de Castle Rock, Colorado, los E.E.U.U. Como indicaban nuestras gorras de BMW Denver: “The ride is On!” (La ruta ha comenzado!)

2 de agosto de 2007

Las cuatro BMW GS Adventures están en R.M. Heino Motors en Helsinki para sustituir los neumáticos y una reparación pero no estarán listas hasta mañana por lo que hoy exploraremos la ciudad en autobús. La tarjeta Helsinki Card que compramos en línea antes de irnos nos proporciona uso ilimitado del transporte público durante 24 horas más una excursión por la ciudad y una travesía en barco. Encontramos la ciudad totalmente encantadora con su mezcla de arquitectura rusa, escandinava y gótica que refleja su pasado tumultuoso. Es fascinante, limpia y todo parece que funciona correctamente y de forma disciplinada. La gente es algo tímida, pero muy amistosos y dispuestos a ayudar cuando nos aproximamos a ellos. Disfrutamos del día paseando por las calles y las plazas, comiendo salmón fresco en el mercado frente al agua y tomando helado de postre mientras nos distraemos escuchando a varios músicos callejeros.

Una llamada al representante nos da buenas y malas noticias. Las malas noticias son que la reparación durará más de lo esperado pues la pieza tendrá que llegar por avión pero las buenas noticias son que el equipo español que participó en la última etapa todavía está en la ciudad y nos organizamos para vernos. El jefe del equipo, José Ramón Ricard, nos sorprende con una extensa explicación sobre las motos y cada participante nos da un resumen de cada una de sus monturas. Ver las fotos de las motos y recibir la documentación convierte lo que hasta ahora era un sueño en realidad. Nos despedimos con abrazos y los mejores deseos y tenemos problemas para dormir esa noche.

3 de agosto de 2007

Más malas noticias! El avión que transportaba el recambio ha tenido un problema y ha sido desviado a Bruselas. No llegará hasta medianoche y no será descargado hasta mañana. Jari Helminen, el encargado de Heino, se ha organizado para ir a recoger el paquete y traerlo a la tienda donde su mecánico estará esperando para instalarlo y las motos deberían estar listas mañana por la tarde. ¿Cómo podemos criticar esa clase de servicio?

Mientras estudiábamos el plano, vimos que solamente hay 80 millas a la frontera rusa. Pensamos que podríamos acercarnos a la frontera, atravesarla, que nos sellen nuestros pasaportes, hacernos algunas fotos y volver ya que habíamos solicitado en línea nuestros visados. Utilizaremos hoy el tiempo muerto para ir a la embajada rusa y recogerlos. Parecía fácil pero no resultó serlo. Tras tres horas de pie haciendo cola, nos informaron que podíamos retirar los visados por 228 Euros cada uno (aproximadamente $350). Dijimos que lo olvidaran y nos fuimos. En la salida, paramos para tomar fotos bajo el emblema de la embajada pero de repente un furioso vigilante se aproxima y nos informa que esto es zona de una guerra donde tomar fotos no está permitido. Nos fuimos aún más aprisa.

De llegada a nuestro hotel, Jari nos informa que tres de motos están listas y podemos ir a recogerlas. Nos acercamos rápidamente y allí están esperándonos. Están lejos de estar “perfectas” como nos describieron nuestros amigos españoles pero teniendo en cuenta por todo lo que han pasado, se encuentran en condiciones razonablemente buenas. Simplemente mucho “carácter” añadido. Jean y Linda se han preocupado mucho por la altura de las motos pero con las suspensiones ya cedidas por todos los anteriores pilotos, los neumáticos de tacos sustituidos por los de asfalto y unas ingeniosas botas moteras de tacón alto de Whitehorse Press, llegan a tocar el suelo con los pies totalmente planos. Todos disfrutamos del paseo de regreso al hotel, guiados por Jari y sentimos el hechizo de la GS por primera vez. ¡Son ágiles, rápidas, y pura diversión!

4 de agosto de 2007

La última moto por fin está lista y la recogemos del taller y la traemos al hotel. No podemos dejar de decir lo bien que nos ha tratado el equipo Heino y han agilizado en lo posible el comienzo de nuestra ruta. ¡Gran trabajo, chicos!! El resto del día lo pasamos cargando el equipaje, cableando los GPS y preparando la salida. Esta noche aún dormimos menos!

5 de agosto de 2007

¡Sí: la ruta está en marcha! Es un día hermoso, soleado con suficiente frescor en el ambiente para sentirnos confortables con nuestro equipamiento. Nos dirigimos hacia Nordcapp, el punto más septentrional de Europa. Las carreteras son rectas y llanas pero gozamos viendo los frondosos bosques y ver pasar los pintorescos lagos. Finlandia tiene más de 200.000 lagos y muchos tienen unos puentes ingeniosamente estructurados atravesando los mismos. En la zona hay escasa población y el tráfico es relativamente leve excepto cuando llegamos al punto de encuentro del rally WRC. El límite de velocidad es de 120 Km./h en la carretera y 100 Km./h en las carreteras secundarias y las motos se están portando bien, especialmente cuando se presenta la oportunidad de adelantar tráfico. Avanzan sin esfuerzo y después vuelven a la formación. Linda nos lleva a un restaurante encantador en la costa para el almuerzo, donde las motos reciben mucha atención y después a Kemi para pasar la noche. Cada uno está satisfecho con la comodidad de sus motos tras 734 km. y nuestros traseros se posan con facilidad sobre unos taburetes en una barra para finalizar el día.

6 de agosto de 2007

Tras un maravilloso desayuno europeo nos dirigimos al norte, a Laponia, un territorio de Finlandia a lo largo de su frontera del norte. Nos habían advertido sobre los ciervos que podríamos encontrar en nuestro trayecto, pero nos estábamos preparados para las manadas de renos que encontramos. No habíamos visto jamás algo parecido, con sus enormes astas y unas caras muy únicas. Deambulan atravesando la carretera o caminan por el centro sin preocupación alguna por el tráfico y bajamos la velocidad para verlos. Gracias al vacilar en el arcén de la carretera, podemos seguir antes de que crucen y así evitar encuentros. ¡Nuestros ciervos norteamericanos podían tomar ejemplo de estos colegas! Fotografiamos dos ejemplares blancos y más tarde sabríamos que son algo bastante raros ya que hay solamente uno cada doscientos. Hacemos unas estupendas fotos y tomamos pizza de reno para almorzar.

Poco a poco las carreteras comienzan a curvear a medida que vamos cruzando dirección Noruega, en realidad comienzan a retorcerse al ir ascendiendo por las montañas cubiertas de arbustos bajos que contrastan con los tupidos bosques que hemos dejado detrás en Finlandia. Justo cuando comienzan a ser divertidas, comienza a llover. Una moto ha perdido el ABS por lo que hemos de ir a una velocidad más prudente que nos permite admirar las hermosas cascadas y los valles con ríos. Demasiado pronto alcanzamos Alta así como el final del día. Casualmente hemos recorrido exactamente la misma distancia que ayer menos un kilómetro: 733. Todos coincidimos que nos sentimos realmente cómodos sobre las motos y estamos disfrutando a tope de la aventura! Como anécdota, Noruega es horriblemente cara y la habitación de esta noche es como tres veces más que la tarifa normal. ¡Definitivamente no estaremos demasiado tiempo por aquí!

Equipo Ironbutt

Lo llevamos a la cumbre

Éste es el día que todos habíamos esperado desde que salimos de Helsinki. Vamos a Nordkapp en Noruega: el punto más septentrional de Europa. Nos dirigimos al norte y enseguida comenzamos a ascender más y más. La carretera se retuerce y pasa por aldeas y fiordos que con su belleza nos deja sin aliento. Los árboles comienzan a desaparecer hasta que finalmente sólo hay hierba y viento. ¡Todavía hay renos por doquier! Serpentean por la carretera en grupos de tres a seis, ajenos al tráfico y fotógrafos y cruzando siempre que se les antoje. Llenamos nuestras tarjetas de memoria con montones de fotos de estos adorables animales. El tiempo es más fresco pero aún agradable ya que luce el sol y las carreteras están secas.

Los túneles son comunes en Europa y debemos de pasar por varios antes de alcanzar nuestro destino. El más largo mide 8 km. y nos lleva por debajo del agua hasta la isla en la cual se encuentra Nordkapp. ¡El peaje es de 30 Euros por cada moto! Pronto la cumbre está a la vista y llegamos al centro de visitantes. Tras pagar otro peaje de aproximadamente $50, entramos en un parking con el firme en mal estado. El monumento no lo vemos en ninguna parte así que aparcamos, caminamos hacia el centro y allí está, al otro lado. Un globo dentro de una estructura abierta de metal en lo alto sobre un pedestal y que marca 71¨¬ 10¡Ç 20¡Ç’, el punto de tierra más septentrional en Europa. Está debajo de un camino y tras rogar nos den permiso, podemos bajar con las motos para hacernos una foto. Naturalmente, no podemos “caminar” con las motos arriba y abajo sobre una pista de blanda gravilla así que montamos sobre ellas remando con las piernas. Todos exceptuando Norm; el no oyó las instrucciones así que baja en el más puro estilo offroad, de pie sobre las estriberas y volando sobre las piedras y grava. Conseguimos la foto, respondemos preguntas de muchos espectadores y reanudamos nuestro viaje dirección sur.

El camino de regreso es aún más divertido, ahora que estamos familiarizados con su carácter y las motos bailan entre y esquivan autocares y caravanas. Es un descenso paulatino de curvas maravillosamente trazadas y estrechos rincones alrededor de rocosas paredes de los fiordos. Al final del día nos encontramos en la pequeña aldea de Leppajarvi, Lappland donde tenemos una cabaña de dos pisos al lado de un lago. Los dueños son Pekka y Ritva Kanankoski que habían vivido en Canadá y él trabajó en la misma empresa que Ross! ¡Qué asombrosamente pequeño es el mundo! Ritva nos hace una cena maravillosa con carne de reno sobre un montón de patatas trituradas pero la pobre Linda no puede soportar comerse a uno de sus peludos amigos. Todos estamos de acuerdo con que ha sido otro maravilloso día y el logro de otra meta del recorrido. Nuestra siguiente búsqueda era encontrar el círculo Ártico. Lo habíamos buscado en nuestro viaje al norte a través de Finlandia pero no encontramos ninguna indicación de su paradero. Habíamos esperado encontrar una señal o una línea en la carretera indicando su ubicación pero no había nada.

Ahora en dirección sur a través de Suecia lo intentamos de nuevo y ésta vez con éxito. Lo localizamos en la E10 justo al sur de Lansjarv y está bien indicado así que acercamos las motos hacia la marca para fotografiar la prueba de nuestro hallazgo. Aquí descubrimos porqué a menudo no hay claras marcas indicando el círculo: “El círculo Artico es el punto meridional más extremo donde se puede ver el sol de medianoche durante el solsticio del verano. Su posición es definida por la inclinación del eje de la tierra que varía bajo influencia del sol, de la luna y de los planetas.” Por tanto, su localización cambia constantemente y no tiene ningún punto de referencia fijo. ¡Muy interesante!

Continuando nuestro viaje, estamos viajando por la orilla occidental del golfo de Bothnia que va a parar al mar báltico. Al igual que en Finlandia, la zona está repleta de bosques con pequeños lagos interiores. Hay centenares de caravanas en las carreteras y vemos que la gente acampa en zonas alejadas y la gente simplemente se sienta al sol o pescan. Esto es diferente que en Norteamérica donde la gente con grandes caravanas acampan tan sólo a unos pies de distancia entre cada uno y dentro de parques para caravanas. Creo que los suecos tienen razón. Comienzan a aparecer molinos y granjas y las áreas pobladas crecen. La mayoría de las casas que hemos visto hasta ahora durante nuestro viaje son de madera y pintadas en granate con marcos en blanco que destacan entre los bosques de color verde oscuro.

Las motos continúan portándose bien y todos nos sentimos absolutamente “en casa” sobre ellas. Linda ha llamado la suya “Baby” y durante nuestra primera fuerte tormenta con lluvia, ella nos condujo a nuestro hotel. Nuestra primera parada es en Lulea, la siguiente noche la pasamos en Sundsvall y después paramos en Estocolmo para hacer una excursión por la ciudad.

16 DE AGOSTO DE 2007.

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