Operación Impala 50 Aniversario.

AL ENCUENTRO DEL DAKAR 2012

Un viaje conmemorativo y especialmente entrañable para todos los que tuvimos la emoción de conducir una Montesa Impala en nuestra juventud.

Tres aventureros españoles conmemoran el 50 Aniversario de la Operación Impala, haciendo “su Dakar” por cuenta propia. Se trata de los catalanes Edu Cots, Carlos Humet e Ignacio Guardia, que salieron el 1 de enero desde Iquique, en el norte de Chile, con sus Impalas, para adentrarse durante seis días en el complicado desierto de Atacama y coincidir con la caravana dakariana en su llegada a Copiapó, donde transcurrió la jornada de descanso el 8 de enero y después seguir 2000 kms más al sur, llegando el 13 de enero ha Santiago.

Han pasado 50 años de la expedición con la que en 1962 cruzaron África, de sur a norte, al manillar de tres Montesa Impala de 175cc. Fueron, Oriol Regás (fallecido este año), ‘Tei’ Elizalde, Enrique Vernis, Rafa Marsans y Manolo Maristany, con un Land Rover de apoyo, que fueron recibidos como héroes a su regreso a casa. Los integrantes de ‘Al encuentro del Dakar’ aseguran que no se presentan como un grupo de nostálgicos: “Tratamos de demostrar que es posible otra forma de entender la vida y la moto, siendo en este sentido la Impala el símbolo más adecuado. Por su sencillez, por su resistencia, por su notable eficacia dinámica y el grado de diversión que comporta su pilotaje. Más allá del mito, bien restaurada, mantenida y preparada, la infatigable Impala sigue siendo una moto perfectamente válida para viajar y divertirse sobre dos ruedas”.

ETAPA 1. IQUIQUE – CALAMA

Todo listo para emprender la aventura, las tres Impalas, la pick-up de apoyo que nos cedió el Automóvil Club de Chile, con el recambio (prácticamente una impala a piezas, excepto el chasis), herramientas, agua, 40 litros de gasolina en dos bidones, la impedimenta y su conductor, Sergio Torres. La gasolina es algo a tener muy en cuenta, porque haremos tiradas de hasta 300 km sin gasolineras. Salimos de Iquique por la carretera que sigue la costa con las impresionantes dunas de más de 600 m de altura a la izquierda y el océano pacífico a la derecha. El ritmo es tranquilo y el paisaje invita, pero hacemos una pequeña incursión por una pista que transcurre en paralelo al océano. Parada a comer en Tocopilla y una primera incursión al desierto al tomar dirección este. Y primera sorpresa, recalentón de la pick-up. Nos tememos que es junta de culata, pero tenemos que seguir hasta Calama, le echamos agua, pero decidimos dejar la pista y seguir por la carretera, la temperatura es altísima. Ya entrada la tarde llegamos a Calama y nos dedicamos a reparar un poro en el depósito de gasolina de la moto de Carlos, la luz delantera y quitamos el termostato de la pick-up.

Etapa 2. CALAMA – TATIO (LOMA SANCHEZ) › SAN PEDRO DE ATACAMA

Etapa Marathon. Antes de partir hacemos una revisión en la sede del Automóvil Club de Chile en Calama, que prevee posible junta de culata, pero decimos seguir. Llegamos a Toconce, pequeño pueblo a 3300 m. y no podemos continuar porque la pista está impracticable. Retrocedemos 20 Km. hasta un cruce que nos lleva a Caspana, por una carretera con un tramo de muchas curvas en subidas y bajadas, pueblo muy bonito de agricultores que cultivan hortalizas y árboles frutales. Regresamos por la misma carretera y tomamos la pista que sube al Tatio, nuestro reto de altitud. A los 3400 m. la Impala de Ignacio gripa y la subimos a la pick-up . Cambiamos chicles azuzados por un fuerte viento, 130 Edu y 120 Carlos. A los 3900 m. la moto de Carlos ya no puede y quitamos el filtro de aire. Finalmente llegamos a los 4521 m. de altitud en la loma Sánchez (récord en Impala). El último km se hace interminable, con los motores exprimidos al máximo en primera. Un pequeño relax y decimos bajar rápido porque Sergio tiene síntomas de mal de altura. Bajamos por la pista que bordea el río Putana con vicuñas, llamas y flamencos. Nos comemos el pollo que compramos en Calama después de vadear el río y seguimos por la bajada con vista espectacular hasta San Pedro de Atacama. No nos queda mucho tiempo y trabajamos a contrarreloj para cambiar el pistón, que queda demasiado ajustado, pero no hay tiempo para más.

Etapa 3. SAN PEDRO DE ATACAMA – SALAR DE TARA – SAN PEDRO

La duda de si el pistón era demasiado ajustado se resolvió a los 20 Km. de partir. Nueva gripada. Este percance nos hizo cambiar el programa, regresando Ignacio a San Pedro con la furgo, y siguen Edu y Carlos con recambio y avituallamiento en las alforjas por la ruta del Paso de Jama hasta la frontera boliviana, con la vista del majestuoso volcán Lincabur y sus 5960 m. de altitud, acompañándolos buena parte de la tremenda cuesta hasta sobrepasar los 4000 m. Por la tarde desmontamos la Impala para cambiar el pistón y el cielo empieza a tronar, descargando una fenomenal tormenta, algo que hacía muchos meses no sucedía. Metemos la moto en la habitación, por suerte es un bungalow. Edu y Sergio se van a un taller a bruñir el cilindro, donde les dejan las herramientas, pero tienen que trabajar bajo la lluvia. Ya de vuelta, pistón nuevo y dejamos la moto lista.

Etapa 4. SAN PEDRO DE ATACAMA › ANTOFAGASTA

Debido al intenso aguacero de la tarde anterior, nos encontramos el camino cortado al salir de San Pedro. Después de un poco de vuelta encaramos hacia el Valle de la Luna y a pocos kilómetros nos adentramos en la zona más árida del planeta, el Valle de la Paciencia, tomando dirección sur, con la Cordillera de la Sal del Salar de Atacama a nuestra izquierda. Son algo más de 100 Km. sin encontrar ni vehículos, ni personas, ni rastro de vida, pero que se nos hacen agradables por una pista en muy buenas condiciones y que nos permiten exprimir las Impalas en cuarta, levantando grandes cantidades de polvo, debiendo circular los tres en paralelo, o bien a buena distancia uno de otro. A pesar de tanta tralla y algún que otro pique, sólo un pequeño percance al aflojarse la tuerca que sujeta el tubo de escape y un reapriete de culata.  Llegamos al cruce de la carretera denominada la Ruta de la Sal, con importante tráfico de camiones hasta Baquedano y ya por la Panamericana hasta Antofagasta. Un nuevo recalentón nos obliga a cambiar de planes. Llevamos la furgo a un taller y se confirma, junta de culata. La reparación lleva dos días. Además Ignacio, que ha sido el guía hasta aquí, tiene que abandonar momentáneamente la expedición por temas laborales. Seguirán Edu y Carlos.

Etapa 5.ANTOFAGASTA ›EL SALVADOR.

Nos esperan 540 kms. Salimos a las 7 de la mañana con las alforjas a rebosar de herramientas, recambio, agua y 20 litros de gasolina, porque sólo hay dos gasolineras en todo el trayecto: la primera a 280 Km. Una ruta desértica con paisaje de todos los tonos de ocres, grises y rojos, precioso, pero ni una sola sombra en todo el trayecto. Y en una parada para hacer fotos se detuvo Federico Cicchi (www.fuego2ice.com) que está intentando establecer un nuevo récord con una moto de 50cc, una Beta, desde Tierra de Fuego hasta Canadá en seis meses. Y en Diego de Almagro, a 60 Km. de El Salvador, nos encontramos en una gasolinera a un grupo de más de 20 KTM lideradas por un amigo de Ignacio que conocía todos los detalles de nuestra aventura, ¡y el pollo que se montó! De repente nos vimos rodeados por un montón de motards y curiosos, vídeo, fotos, entrevista para la web de Ricky Godoy y la Impala de gran protagonista… hasta el importador de KTM Chile, Roland Spaarwater, quiso posar junto a ELLA.

Etapa 6. EL SALVADOR › COPIAPÓ

¿Unas Impalas por aquí? Esto es lo que debían preguntarse los pilotos del Dakar que nos adelantaban en la pista que bordea el salar de Pedernales, a 3600 m. de altitud, y que desciende hacia la carretera que lleva a Diego de Almagro. Y es que la suerte estuvo de nuestra parte, ya que al anularse la etapa, la ruta que siguieron los Dakarianos es la que nosotros teníamos prevista, pero en sentido contrario. Salimos a las 8.00 h. de El Salvador y llegamos a La Ola, una central de bombeo cercana al salar de Pedernales y allí preguntamos al retén si podríamos llegar al salar de Maricunga y de allí a Copiapó. Ayer nevó y está bastante feo, pero podemos telefonear a los carabineros del puesto fronterizo. ¡Tengo orden de que no pase nadie! Contundente el sargento, y es que nos íbamos a encontrar el Dakar de frente. Pues fantástico, los esperamos y seguimos con ellos. Una pasada, 250 Km. con la caravana del Dakar hasta llegar a Copiapó. Al final de la bajada de Pedernales nos paramos al ver un par de KTM con los colores de Red Bull y… sí, sí, era Cyril Despres. El tío, muy simpático, aceptó hacerse una foto porque conocía la Montesa Impala, le hizo gracia y nos deseó suerte. Cantidad de gente saludando en todo el trayecto y cuando nos paramos a repostar nos confundieron con pilotos y se formó la marabunta, fotos y más fotos con el papá, la mamá, el niño, la niña y la abuela. Y entrando a Copiapó en plan superstar ahí mezclados con los pilotos. ¡Las Impalas han sido fotografiadas a miles!

Etapa 7. COPIAPÓ › COPIAPÓ

De nuevo partimos todo el equipo al completo. Hoy era el gran día, el día de ver, seguir, estar, admirar a los pilotos, más que pilotos, personas arriesgadas, ilusionadas, esforzadas, que van a por todas y que escriben su propia historia. Y ha sido algo más que el gran día, ha sido algo increíble para todos los que participamos, para Edu, impresionando ayer a los participantes con su Impala cargada bajando la pista del paso de San Francisco, cortado por la nieve, para Carlos, a su rueda, alucinando de que alguien pueda hacer eso con una Impala, sin darse cuenta de que él iba detrás, de Ignacio, vuelto ya de Santiago, de Sergio, el conductor de la camioneta de asistencia del Automóvil Club de Chile, motoquero de pro, y totalmente integrado en la aventura…. Hay superávit: Marc Coma, Ciryl Despres, Laia Sanz, Jordi Viladoms, Chaleco López, Marc Guasch, Joan Barreda, Johnny Aubert, los hermanos chilenos Prohens, el equipo Epsilon …, todos amables en plena carrera, control horario o al final de la etapa, todos admirados y conocedores de la Impala y de sus avatares. Pero…. no sólo son ellos; el Dakar no es y no sería nada sin todos los demás que participan o ayudan o están ó simplemente echan el resto; sin grandes campeones, como Jordi Arcarons que enseña a los que ya saben, sin “Pedregà”, ex quadrero, que arropa como si fuese su hijo al piloto italiano de 56 tacos que sigue adelante, y también al piloto canario, pelín (2 años más joven), que con su Husqvarna-BMW cruza las dunas, se cae, sigue, y está contento porque así puede usar el ordenado botiquín que su esposa le preparó, sin todos los mecánicos (el Pelut, clásico donde los haya, con Jordi Viladoms, asistentes de equipo, como David Bosser, digno sucesor de su padre Emilio, controlando equipos de camiones y motos, …… el listado no se acabaría nunca. Después de seis días de desierto en todo tipo de condiciones climáticas, nos damos cuenta lo importante que es llevar un buen equipo, como es el caso del pantalón y chaqueta Alpinestars y las botas Dainese, aportados por Motocard, el fulard y gorros Matt y la seguridad que ofrece un equipo de asistencia como el que ha puesto a nuestra disposición el Automóvil Club de Chile, con una Pick up conducida por el eficiente Sergio Torres. Y llegar hasta aquí no hubiera sido posible sin el recambio de Toni Moltó. Además hemos tenido el apoyo de Montesa-Honda, Moto Club Impala, propaganda.cat y cientos de amigos.

ETAPA 8. SORPRESA EN EL CAMPAMENTO DEL DAKAR

Día de relajación, que no de descanso, en este durísimo Dakar que cumple el ecuador. Para el equipo de Al Encuentro del Dakar no hay nada imposible y consiguió entrar en el parque cerrado, a pesar de todas las trabas imaginables por parte de la “seguridad” montada por la organización. Una vez dentro, todo lo contrario por parte de pilotos, mecánicos y curiosos de todas las nacionalidades que se acercaban para hacerse fotos e interesarse por los pormenores de la moto y de la aventura. Todo facilidades por parte de Nani Roma, que nos invitó a entrar en su box y admirar el increíble Mini Dakar que pilota, de Marc Coma que aún estando concentrado en la confección del road book, lo dejó para posar un momento con nosotros, de Laia Sanz que ayer en pleno Control Horario departió un rato con nosotros, de Marc Guasch que se ofreció para lo que necesitásemos, de Pep Vila, que alardea de su Impala y promete venir a la próxima Impalada si no coincide con sus obligaciones en fin de semana de gran premio, al igual que Xavi Foj, de Johnny Aubert, multi campeón del mundo de enduro, de Pim Terricabras que nos explicó como funciona el servicio médico, con un vehículo medicalizado cada pocos kilómetros en las especiales, que él mismo lleva, a veces el día anterior y duermen en el desierto, de Jordi Arilla que nos facilitó el acceso a pilotos “importantes”, de Joan Barreda, Jordi Viladoms, Jordi Arcarons, Jordi Esteve, el equipo Epsilon, el equipo Husqvarna Chile, con Alvaro Bistolfi a la cabeza y “Yiyo” Illanes pilotando, y un largo etc.

ETAPA 9. COPIAPÓ – HUASCO

Dejamos atrás el desierto y nos vamos a la playa. Pero por el camino fácil es aburrido e intentamos acortar por una pista que en teoría nos ha de llevar a Puerto Viejo. Y la pista se complica con piedras de esas que destrozan un neumático, volviéndose cada vez más complicada, hasta que sucede lo normal en estos casos, pinchazo, pero de la furgo! Bueno pues hay que ir a reparar y el pueblo más cercano es Caldera. Un pequeño taller de esos que lo reparan a mano es lo que encontramos y entonces nos damos cuenta que no es un neumático, sino dos (de la furgo claro). Finalmente, a las tres de la tarde llegamos a Puerto Viejo y paramos a comer un excelente pescado. Ahora nos dirigimos a Barranquilla por la agreste costa de esta zona y al llegar a un descampado decidimos dar rienda suelta a la euforia con unas cuantas derrapadas y burradas varias. Y claro notas que la moto no va fina. ¡Después del tute que esperas! Pues cambiamos chicles por si acaso es eso. Bueno un poco de seriedad y seguimos rumbo sur viendo como va cambiando el paisaje, para empezar a ver arbustos, cactus , playas y finalmente árboles ya llegando a Huasco, un puerto de carga del hierro que sale de las minas y que pone rumbo a Europa, USA, China, etc. Pero también un centro turístico en auge, que todavía conserva el ambiente de pequeño pueblo y nos vamos a cenar con un amigo de Sergio que vive aquí. Excelente, claro..

ETAPA 10. HUASCO-LA SERENA

Seguimos rumbo sur, pero hoy con incursiones hacia la costa y mañana hacia la cordillera de los Andes. Abandonar la panamericana es un auténtico placer y nos dirigimos al parque nacional Pingüino de Humbold, con parada en el pueblo de Carrizalillo, donde nos ofrecen comida en una casa de mariscadoras. Una amabilidad exquisita, unas buenas empanadas de marisco, agradable conversación y un recuerdo como aquel lugar al que venir algún día a descansar. Tranquilidad infinita. Seguimos la ruta de ripio hasta Punta de Choros, disfrutando del precioso paisaje de la agreste costa chilena, salpicada de algunas caletas desiertas. Y llegamos a La Serena, uno de los principales centros turísticos chilenos.

ETAPA 11. VALLE DEL ELQUI.

Hoy planteamos un paseo para disfrutar de uno de los valles más bonitos de Chile, el del río Elqui, que baña un fértil valle rodeado de inmensas montañas de más de 5000 m de altitud, goza de más de 300 días de sol al año y disfruta de uno de los cielos más limpios del planeta, por ello se han ubicado aquí varios observatorios astronómicos. Estamos llegando a Vicuña, la población más importante del valle y la Impala de Carlos empieza a dar unos feos estirones que presagian algo en la transmisión, tal vez el cambio, por lo que la sustituimos por la del colega Ignacio (que ha tenido que volar de nuevo a Santiago) y regresaremos antes para cambiar el motor. Salimos de Vicuña hacia la cordillera y nos para un control de los carabineros, pero la Impala engancha e inmediatamente se interesan por los pormenores de la moto y el viaje. Precioso recorrido desde Rivadavia hasta Alcohuaz, donde una puerta impide seguir la pista, muy a pesar nuestro (con permiso se puede seguir hasta la frontera a 4300 m de altitud). Regresamos hasta el pueblo artesanal de Horcón donde paramos a comer en Las Terrazas de Doña Mary, un lugar recomendable, en medio de viñedos y árboles frutales y ¡Que fruta! Unos duraznos (melocotones) tomados directamente del árbol que son deliciosos. Otra parada obligatoria es la destilería Los Nichos, donde se destila el mejor Pisco artesanal de la zona. Y ya de vuelta pasando de nuevo por Pisco Elqui, Rivadavia y Vicuña. Empezamos a desmontar la moto y surge la sorpresa, no era el cambio, sino el encendido que se había soltado y los estirones se debían a que saltaba la chispa fuera de punto. Se ha roto un poco la baquelita, pero lo reparamos con pasta, montamos y ya vuelve a funcionar. Aprovechamos para reapretar tornillos y reparar la luz de la Impala de Edu.

ETAPA 12. VICUÑA – ILLAPEL

De Vicuña a Hurtado 50 km de puro enduro. De Hurtado a Samo Alto 60 km de pista rápida. De Samo Alto a Ovalle 40 km de sinuosa carretera de buen asfalto. De Ovalle a Illapel 190 km de buen asfalto con 3 o 4 tramos de 15 o 20 km de planchar la oreja. Este es el resumen: hemos disfrutado de lo lindo en un día que el calor ha hecho estallar los termómetros. El primer tramo de la ruta Antakari es para que no se lo pierda nadie que venga por estas latitudes y si 50 km de enduro no pueden con las Impalas, es que nada puede. Ni un problema mecánico. También llega Ignacio con una Yamaha TT250 desde Santiago, que no quería perderse la última etapa. La yam viajará en la furgo.

ETAPA 13. ILLAPEL – SANTIAGO

Y llegamos!!! Y no podemos decir Por fin!!, porque no queremos que acabe….. Después de más de 4000 kms, estos trece días fantásticos, increíbles, llenos de experiencias, grandes hechos, enormes personas, pequeños detalles, sutilezas dignas del mejor libro (bueno) de autoayuda….. definitivamente….. no queremos que acabe…… queremos seguir siempre en Impala, surcando mares, pistas, carreteras, conociendo personas, alucinando con paisajes increíbles , húmedos (pocos), secarrales (los más), curvas, curvas, más curvas…. Es lo que nuestras Impalas necesitan… Bien, bajando un poco a lo terrenal, la etapa de hoy ha sido una más de las espectaculares, con una característica especial: más de la mitad de los 350 km han sido por la ruta de los Túneles, un antiguo trazado ferroviario en desuso como tal, pero con un firme sólido de ripio i teja ondulada, un trazado de curvas largas y de radio continuo, sin garrotes, en las que las Impalas aprovechaban su tremenda estabilidad circulando casi como en asfalto. Y qué decir de los túneles: angostos, largos, en recta, en curva, oscuros, …. ciertamente acongojantes, sobre todo con las luminarias de yodo largo alcance de nuestras Impalas. Ultimo tramo de autopista, que hemos aderezado con la pasada por la cuesta de Chacabuco, de tierra y arena, en donde lo que se ha visto es mejor no explicitarlo mucho….. apuradas de frenada de las tres en paralelo, largas derrapadas de las dos ruedas sujetando manubrio (manillar acá en Chile) con intensidad, saltos, quasi-levantadas de rueda saliendo de curvas en marcha corta (o sea, 1ª!!), y…. mini caída de un figura en aceleración perdiendo rueda trasera!!! Lo nunca visto…. una Impala pasándose de gas y acariciando un poco de suelo!! Debe de ser la influencia del Dakar!!

 

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