2 motos, 3 países, 4 días, 30 puertos, 2500 km y más de 5000 curvas.

El titular de este artículo solo es el resumen en datos de un viaje por Pirineos. Un viaje de esos que te dejan magníficos recuerdos.

Capitulo II. De la Costa Brava al País de los Pirinéos.

La ruta siempre es bella pero si la hace en el mes de Marzo y con dos días en los que no tuvimos ni una sola nube (literal) en toda la cordillera pues, miel sobre hojuelas. El recorrido de montaña más largo y continuamente sinuoso que se puede realizar en España es la travesía integral de la cordillera de los Pirineos. También algunos la denominan el costa a costa español y salvando las distancias es más emocionante, para el que guste de las curvas, que el mismísimo y afamado costa a costa norteamericano, donde necesitas muchos días y km rodando para cambiar de paisaje. En los Pirineos te puedes trazar múltiples rutas según como quieras enlazar sus puertos de montaña entre España, Francia y Andorra. Esta vez hicimos un recorrido muy completo, pero aún con todo se quedaron sin ver nuestro paso un buen número de collados e montaña.

En esta ocasión rodamos con dos motos muy diferentes. Las dos BMW, una la más lujosa y equipada de todas las fabricadas por la marca germana (BMW -K-1600 GTL) y la otra su moto más polivalente y vendida, la que más adeptos tiene BMW R-1200- GS. Lo cierto es que solo se parecen en que tienen dos ruedas, eso sí de diferente tamaño y el logotipo del depósito, que ese sí, es idéntico para ambas. No es menos cierto que ambas proporcionan sensaciones magnificas, de esas que enamoran a cualquier aficionado. Son tantas las cosas que se viven y disfrutan en un viaje de estas características que lo mejor es ir por partes y la lógica forma de ordenarlos es por días.

Día 14 Marzo 2012. Miércoles. Salgo de Madrid con la GTL. Nada más subir y antes incluso de dejar atrás el tráfico urbano ya empiezo a disfrutar de su motor. Poderoso, con un par de camión que convierte a esta moto en un vehículo casi automático, pues si quieres te puedes olvidar del cambio. En tercera, cuarta, quinta o sexta puedes circular entre el tráfico sin ninguna complicación y siempre con respuesta suave y contundente, lógicamente más rabiosa cuanto menor sea la marcha, pero si quieres ir tranquilo no hay problema. Su asiento es bajo, para mi gusto demasiado bajo, que aunque permite llegar fácilmente al suelo con ambos pies, lo que se agradece sobremanera en las maniobras en parado, no es lo más adecuado cuando quieres apretar los reposapiés para ayudar a meter o sacar la moto de las curvas. La posición es demasiado turística, espalada vertical, pies adelantados y brazos abiertos, una posición que invita a subir el volumen de la radio y viajar tranquilo. Ya veremos lo que pasa cuando se enfrente a curvas de herradura, o virajes enlazados. Es el sillón de casa, para lo que el manillar es algo más largo que en la 1600 GT y los reposapiés más anchos. Más que el sillón, es el salón de casa completo, ya que al asiento se le puede conectar la calefacción regulable en intensidad, y el menú de entretenimiento del cuadro de relojes te puede distraer tanto como una play station, No conviene perder la atención y dejarse llevar por la comodidad. Es una moto, y cuando se mueve tu atención principal se debe centrar siempre en la conducción y no en las muchas informaciones que se pueden ver en sus pantallas digitales.

N-II Guadalajara. Cuantos recuerdos me trae esta carretera. En este viaje en particular rememoro el paso por Valdenoches, un pequeño pueblo  que ahora queda a la derecha de la autovía. La travesía recta del caserío que tienia la N-II como calle principal,  fue de las primera en España en donde se instalaron los coches con radar de la Guardia Civil. A más de un amigo cazaron cuando viajábamos hacia Zaragoza o Medinaceli y sus concentraciones del MTM. ¡ Qué tiempos aquellos !. Llegar hasta aquí ya era toda una aventura en una Montesa Impala cargada hasta los topes, y dos personas. Más adelante, las curvas del desfiladero del rio Jalón quedaron en el olvido, con la nueva autovía. Cuando pillabas un camión allí, te tenías que quedar tragando humo hasta que salías de este estrecho y precioso cañón. La vieja carretera ya solo es una vía local, ideal para el turismo tranquilo. Hoy para mi desplazamiento rápido lo mejor es la autovía que pasa por fuera y con unas cuantas curvas rápidas enlazadas me lleva en un pis pas a Calatayud. Igualito que antes, ahora apenas se vislumbra en la lejanía el conglomerado de casas y el castillo dominante. Vuelvo a recordar cuando había que atravesar la ciudad por la estrecha N-II con sus correspondientes atascos y semáforos interminables. A continuación dos puertos que ahora apenas se notan, El Frasno y el Cavero. La 1600 pisa firme, devora kilómetros sin inmutarse y ya tengo establecidos los parámetros ergonómicos de la pantalla, la temperatura de los puños y la emisora de música. Como el navegador no hace falta para una ruta que me sé de memoria, lo único que compruebo es la diferencia de unos 5 km por hora entre lo que marca el sistema de GPS y el cuentakilómetros de la moto. Da tiempo a trastear los botones y empeñado en buscar algún inconveniente entre esta infalible y fantástica tecnología compruebo que el menú solo pasa páginas en una dirección. Hay sin embargo otro botoncito que me gusta mucho. El control de crucero que permite fijar una velocidad y mantenerla sin preocuparte de radares, y hasta ralajar la mano derecha soltando el mando del gas. Creo que deberían llamarlo tambien evitamultas. Acelerar o decelerar con solo tocar un boton es algo a lo que te acostumbras rapidamente en una monotoa autopista.

Avanzo y paso por Zaragoza, (exterior) y la GTL me da otra alegría. Miro el nivel de combustible y veo que aún me quedan más de 100 km de autonomía. Zaragoza era y es una referencia en los viajes entre Madrid y Barcelona en lo que a autonomía se refiere. Llego un momento que establecimos entre el grupo de amigos ruteros, que la moto que no fuera capaz de llegar desde Madrid hasta la capital de Aragón sin repostar, no podía ser considerada una moto plenamente turística. Que menos que 325 km de autonomía. Pues esta BMW, se ríe de eso y te llevara hasta Lérida sin repostar. Magnifico, un motor de seis cilindros, lleno con más del doble de los caballos de potencia que teníamos cuando hacíamos estas valoraciones y con un consumo mucho menor y además mas capacidad de depósito. Un diez en este aspecto a la moto turística.

Entre Zaragoza y Lérida. Tomo la antigua N-II, aquí si que sigue siendo la misma que hace 10, 20 y mas años. La autopista de peaje que surca la comarca de los Monegros condeno a los usuarios a pagar, o de lo contrario utilizar la antigua N-II, antigua carretera del tipo REDIA con muy pocos tramos con carril de lentos. Como la autopista es cara son muchos los camiones que eligen la ruta clásica y las filas de vehículos pesados a veces es larga. Vuelo a asombrarme con la potencia y elasticidad del motor. Da igual en la marcha que circules, normalmente en estos casos sexta. Abres gas y el motor responde con contundencia empujando limpiamente gracias a su par y el magnífico equilibrio que le dan sus seis cilindros. Pasas, dos, tres cuatro camiones sin llegar a pisar la línea blanca continua al reincorpórate a tu carril. Si decides bajar marchas… agárrate fuerte. El misil silba y se dispara para superar los camiones mucho antes de alcanzar la señal redonda con los dos cochecitos. Poco antes de Fraga, la N-II vuelve a desdoblarse en autovía libre de peaje y rodear Lérida. Ahora ya es hora de repostar y decido llamar a mi viejo amigo Luis Oromi para tomar un café. Salgo de la autovía y nos encontramos en el primer bar. Hablamos de motos y viajes de negocios y motos, de amigos y motos. Luis es el propietario de los concesionarios BMW de Lérida y Huesca y también tiene el servicio Harley Davidson de Andorra, pero sobre todo es un motero de los de toda la vida. Dice que mientras que pueda subir la pierna por encima de la moto seguirá montando. Espera con ganas la llegada del último fin de semana de Mayo, cuando asistirá a Albacete al Encuentro de Grandes viajeros para compartir mesa redonda con Manuel Maristany, escritor del libro Operación Impala en la que se relata el épico viaje que con motocicletas Montesa realizaron tres catalanes en el año 1962. Un viaje entre Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y Alejandría (Egipto) por la ruta Este de África. Un libro que hizo soñar a Luis hasta que hace pocos años se auto regalo este mismo viaje con una BMW F-650 GS Dakar en solitario como obsequio de su cincuenta cumpleaños. el tambien excribio un libro. Safari Salama. Medio siglo igual que cumple este año la Operación Impala y que celebraremos en Albacete con sus protagonistas.

Vuelvo a subirme en la moto y poco después de Tarrega decido tomar la C-25, el Eje Trasversal de Pirineos en dirección a Gerona. No me creo el cartel anunciador de 150 km de obras, pero cuando llevo más de veinte de línea continua y tráfico pesado con los arcenes marcados de pintura amarilla empiezo a pensar si no habría sido mejor continuar hacia Barcelona por la autovía. Son muy pocos los tramos en los que se puede adelantar que aprovecho con total seguridad. ¡ Que motor ! . Al vislumbrar por la derecha, entre la penumbra del atardecer las recortadas cimas de Montserrat, pienso si sería mejor recuperar la A-2 para evitarme tantas obras, pero continuo por la misma vía mientras cae la tarde y la noche se va cerrando sobre Cataluña. Cuando la noche se cierra por completo disfruto de la iluminación del faro direccionable de la K 1600 que permite tener una excelente visión incluso en curvas, mucho mejor cuando le sumas la luz de los dos pequeños faros “cuneteros ” con que viene dotada la GTL y que además no molestan a los vehículos que circulan en dirección contraria. Alcanzo Gerona y el navegador me ayuda a no equivocarme en el conglomerado de rotondas y cruces que rodean la capital más norteña de Cataluña, enfilando directo hacia L´Estartit. Casi de repente me introduzco en una densa niebla, que anuncia la proximidad del Mediterráneo. No se puede usar la luz de carretera pues deslumbra reflejandose en los millones de gotitas de agua que flotan en la atmosfera impidiendo la visión, Hay que reducir la velocidad, y con la luz de cruce y los cuneteros alcanzo el camping e Les Medes donde me esperan Josep Maria, Joaquima sus familiares y Eva Ruiz, la amiga que nos puso en contacto. Una agradable cena y a dormir, mañana Josep Maria y yo saldremos a cruzar la cordillera Pirenaica. Una BMW R-1200 GS será el contrapunto ideal para la GTL. Antes de dormir teorizo sobre cómo se comportara la pesada y súper-turística K-1600 cuando tenga que defender su honor frente a la polivalente y devoradora de curvas GS. Pero eso será mañana.

CAPITULO II Gerona-Andorra.

 

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